lunes, 8 de septiembre de 2014

Mario Luis Vigueras Cuéllar


Me llamo Mario Luis Vigueras Cuellar. Nací en la ciudad de Puebla, el 21 de junio de 1967, mis padres fueron veracruzanos. Él, Mario Vigueras Quiroz de Jalapa, Veracruz. Mi madre, Oliva Cuellar Gómez, de Rinconada, Veracruz, ambos fallecidos. Además  tengo una hermana mayor de nombre María Guadalupe Oliva Vigueras Cuellar. Hice la licenciatura en lingüística y literatura en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. La licenciatura en español, en  la Normal Superior Federalizada. Trabajé en la SEP a nivel de secundaria y en la BUAP, en la Preparatoria 2 de Octubre de 1968, donde cursé la maestría en ETAC, con la participación de la BUAP, en Ciencias de la Educación. Estoy casado con Mariana Morales Alcántara y tenemos dos hijos: Mariana Vigueras Morales de 19 años de edad y Luis Mario Vigueras Morales de 10 años. En la secundaria Técnica 51 imparto la materia de Español. Actualmente, vamos teniendo algunas colaboraciones importantes, dos libros en España, de los cuales menciono sus nombres: Sugiéreme, relatos y cuentos (Editorial Mablaz, 2013). Y Gritos contra la violencia de género, de la misma editorial (2014). Participo en el libro Minificcionistas de El cuento, revista de imaginación (Ficticia Editorial, 2014), ya que el maestro Edmundo Valadés tuvo a bien publicarme en su revista hace años; ahora estoy terminando una novela que llevará por nombre: Voces en lucha.



Chiste

Siempre he sido muy malo para contar chistes, así que cuando dije el último comenzaron los aplausos.


Televisión

Oh, Dios de la tecnología, no permitas que tantos idiotas caigan en tus manos, haz el favor de ponerles de vez en cuando un libro, ojalá que sus páginas sean de su agrado y dales la inteligencia necesaria de que puedan discernir entre lo bueno y lo malo, si el televisor permanece apagado más tiempo del necesario, te prometo que daré gracias por escrito el resto de mi vida.
¿Y qué hizo, apagó el televisor? No, sólo le cambió de canal, ahora está en silencio viendo su programa favorito, es la única forma de tenerlo sentado varias horas sin que proteste.


De hombres y soluciones

Por las tardes de un domingo cualquiera se nos puede encontrar fácilmente viendo un partido de fútbol, con los amigos, compartiendo las botanas, desarrollando nuestros voluminosos vientres, pero como casi siempre ocurre, nuestro equipo favorito es goleado y entonces por la tristeza que nos provoca le entramos duro y macizo a la bebida, a las cervezas, entonces para el lunes, sin ganas, pues no asistimos al trabajo.
Soluciones al problema: Uno, o juega mejor nuestro equipo o mejor nos cambiamos de equipo. Dos, que los partidos no los pongan el domingo, mejor sean los sábados, para que no falten a sus trabajos el lunes. Y finalmente, con los resultados que presentan actualmente en el fútbol mexicano, lo más seguro será que ya no vea fútbol o de plano vaya pensando en ver otro tipo de deportes, que hay muchos y variados y que han dado mejores resultados que el fútbol.


Lógico

Si se pagan mejores salarios hay más dinero, y si hay más dinero se pueden comprar más cosas, hay más acciones y con  las acciones se mueve el mundo, lo que no entiendo es porque dicen que Edmundo no quiere trabajar, si lo veo que anda de un lado a otro, no suena lógico que lo señalen como un mal elemento cuando hay tantos en la política que hacen lo mismo que Edmundo y ganan más dinero.


El color

Se dice que hay personas que ven en blanco y negro, que no distinguen el color, tengo un amigo con esa cualidad, lo admiro porque ha logrado obtener un doctorado en pedagogía, que bueno que tiene esta cualidad, porque se hubiese decepcionado, de ver que este mundo donde todo lo vemos de colores, hay personas que se empeñan, parece que lo dicen algunos necios racistas, en ver todo en blanco y negro.


Inicio y final

Llegué por fin.