lunes, 8 de agosto de 2016

Daniel Zetina


Daniel Zetina nació en 1979 en la Ciudad de México, ahora vive en Querétaro. Maestro, editor y encuadernador. Entre otros libros, publicó en poesía Falso amor (http://cascadadepalabrasonline.blogspot.mx/2013/07/vendra-la-vida-daniel-zetina-mexico.html), y en cuento Babilonia contra la fe (http://redcartonera.eci.catedras.unc.edu.ar/files/Olga-Babilonia-contra-la-fe.pdf). En minificción publicó los libros Con uñas y dientes (Juanita Cartonera, Chile 2014 y Cascarón Editorial, 2016) y Paradojas (EZ, 2015, 2016).



Venganza

Cansado de una larga historia de maltratos y asesinatos dolosos, por fin se decidió y el gato mató a la curiosidad.


Los guardabosques

El incendio se detuvo cuando llegó a una hilera de sauces llorones.


Sanguinario

Le partió el corazón en dos, le quebró las piernas en pedazos y le sacó las tripas, luego metió todo en una bolsa de plástico y dijo: “¿Algo más, aparte del pollo, doñita?”


Héroe

—En mi estación no se suicida nadie, muchacha —dijo el oficial después de jalarla de los cabellos.


Desilusión

Una sirena se suicidó reventando su cabeza contra los riscos, frustrada, cuando se dio cuenta de que nunca podría bailar cumbia.


Democracia

Después de un acto plenario que duró ochenta y siete horas y veintitrés minutos, el Parlamento y el Presidente decidieron disolver al pueblo; luego convocaron a elecciones en busca de uno nuevo.




Contacto: edicioneszetina@yahoo.com
@DanieloZetina

viernes, 29 de julio de 2016

Armando Alanís (2)


Armando Alanís (Saltillo, 1956) ha escrito, entre otros libros, el volumen de microrrelatos Fosa común (Ediciones Fósforo, 2008). Su novela más reciente es Las lágrimas del Centaturo, sobre el mítico Pancho Villa (Planeta, 2010). Tiene inédito un segundo volumen de brevedades, La vida difícil del hombre invisible, y prepara una nueva novela. Forma parte de la antología de minificción mexicana Alebrije de palabras: Escritores mexicanos en breve (BUAP, 2013) Como buen norteño, es hombre de pocas palabras. Su último libro de minificciones es Narciso, el masoquista (Cuadrivio, 2015).

Decálogo del perfecto minificcionista

1.     Una palabra vale más que mil palabras.
2.     Las primeras palabras de una minificción están en el título.
3.     Toda minificción es una novela pero no la sinopsis de una novela.
4.     Ni puntos suspensivos ni comillas ni cursivas ni signos de admiración.
5.     Evita el final sorpresa al menos que no puedas evitarlo.
6.     El humor y el ingenio son tus amigos, pero también pueden ser tus enemigos.
7.     Si puedes, encierra en la celda de una sola frase el principio, el desarrollo y el final de tu historia.
8.     Dialoga con los clásicos, no con tus contemporáneos.
9.     Mejor pronombres que nombres.
10.  

miércoles, 6 de julio de 2016

Eduardo Vega Garay


Eduardo Garay Vega (1970, Querétaro, Qro.). Mentiroso profesional, he publicado los libros Crónicas-crónicas y Aventis, ambos en Puebletaro. Lo que digo lo digo en serio aunque la gente sólo se ríe de mí. Estudié una Maestría en Literatura y voluntariamente acepto mi incapacidad para elaborar la tesis de grado. Puedo presumir haber sido editor, corrector, mal voleibolista, coordinador de talleres y presidir el Centro Queretano de Autores Literarios A.C.
Debo decir que me encanta hablar de mí mismo, me fascina la música aunque no toco ni el huiro, tengo una lista de canciones favoritas que incluye, en primerísimo lugar, varias de Led Zeppelin, Pink Floyd, Los Ángeles Azules, Botellita de Jerez, la Sonora Santanera, los Rollings Stone, Seru Giran, el Acapulco Tropical, Joaquín Sabina, Jaime López, Silvio Rodríguez, Soda Stereo, y un infinito etc... En contrapartida no soporto a Gustavo Ceratti, Maná, Los Terrícolas, Los Folkloristas, los Bee Gees, Diego Verdaguer, Camilo Sesto, Gabino Palomares, Arjona, y otro infinito etc.
Fui editor de deportes a principios del siglo XXI. Jugué futbol americano con los Zorros del ITQ y todos los domingos salgo a tirar polilla en las canchas de volibol de una unidad deportiva ubicada en la calle de Literatura, en la capital queretana.
En literatura, me encanta la latinoamericana, casi toda la literatura llamada “de la onda”, muchos de los autores del “boom”, leer cuentos de todo tipo y ver pornografía en internet. No me mencionen a Ángeles Mastretta, Roberto Bolaño o a la literatura queretana porque seguro hay pleito.
Resumiendo: el futbol es un buen pretexto para tomar cheves y estar con los amigos, soy malísimo y pese a tener una barriga enorme, me divierto como enano jugando voly, los toros ni me gustan ni los entiendo (aunque edité varias páginas sobre El Juli, y David Silveti, entre otros) y, como ya dije, tengo estudios de posgrado, pero decidí trabajar de intendente en una escuela primaria que cuenta con alumnos con Necesidades Educativas Especiales, y lo hago nomás por joder.  Las dos frases básicas de mi vida son “¿Por qué?” Y “No estoy de acuerdo”.
Por último, he finalizado un tercer libro: Crónicas de un escritor de buró, que anda en busca de un editor desesperado por publicar lo que sea...



Bienvenido al club

Tras oír a Sabina

Desperté y descubrí que ella se había llevado mi cartera, mi corazón y mis suspiros. A cambio, me dejó una tarjeta con la dirección de los poetas románticos que cantan lugares comunes a sus musas.


Los sobrinos

Sergio, José Abraham, Amaranta, Juan Mario y Díon son mis sobrinos. Tienen 14, 10, 9, 6 y 6 años. Acaba de nacer Vlady, tiene 6 meses. Y al hacerlos personajes de esta minificción siempre tendrán la misma edad. Es la única manera de tenerlos quietos.


El cine y la vida (II)

En el séptimo día Dios inventó el cine y actualmente permanece en su sillón favorito, observando.


Fabulilla
Con perdón de Monterroso


Este era un gato que se sentía León. Tal era su ansia por ser el Rey de la Selva que, sin darse cuenta, se convirtió en un perrito faldero de las hienas que merodeaban a su alrededor.


Sopa de letras

En memoria de Arrigo Coen, Pedro Brull y Francisco Liguori

El sábado estuve a punto de escribir un cuento, pero la comida se enfriaba.