miércoles, 8 de mayo de 2019

Ganadores de la Primera Convocatoria de "Memes Breves"


Aquí está la lista de los ganadores de la Primera Convocatoria “Memes Breves”.
El jurado estuvo integrado por Adriana Azucena Rodríguez, Paola Tena y Gloria Ramírez, quienes entregaron el siguiente resultado:
1er. lugar: Cuando la mujer que amaste…, de David Chávez, de Colima. Por su manejo de la intertextualidad, resignificación y selección de imagen, adecuada al texto y a la cultura popular.



2o. lugar: Un niño de unos cinco años…, Édgar Núñez Jiménez, de Chiapas. Por su acertado uso de la cita y su continuación paródica y por el uso de la imagen como continuación del texto.



3er. lugar: ¿Qué haces aquí?, de José Alberto Álvarez, de Ciudad de México. Por su ingenio y elección de tema teórico que reúne síntesis y humor. Aunque la imagen tiene muy baja calidad.



Menciones honoríficas:
1. Cuando vas caminando y te encuentras…, Gabriel Ramos Zepeda, de Ciudad de México. Por su tratamiento cómico de una situación cotidiana del lector del género.




2. Cuando llevas tu minificción…, De Karla Gabriela Barajas, de Chiapas. Es divertido pero muy extenso.



Quienes integramos las páginas Ráfaga imaginaria, Antología Virtual de Minificción Mexicana y Minimanía Difusión de la Minificción, agradecemos al jurado por su colaboración y a quienes enviaron sus memes por su participación entusiasta.

lunes, 29 de abril de 2019

Adriana Azucena Rodríguez




Adriana Azucena Rodríguez es doctora en Literatura Hispánica por el Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios del Colegio de México. Narradora, ensayista y profesora. Imparte cursos y talleres en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), en la licenciatura de Creación Literaria, también asignaturas de teoría literaria en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.
Ha publicado los libros de cuentos La verdad sobre mis amigos imaginariosDe transgresiones y otros viajesPostales (Mini-hiper-ficciones)La sal de los días y, el más reciente, El infierno de los amantes.
De ensayo, Coincidencia para una historia de la narrativa mexicana escrita por mujeres Las teorías literarias y análisis de textos, y varios artículos sobre literatura del Siglo de Oro, narrativa mexicana del siglo XX y otros temas.


Apenas...

Inspirada por tu recuerdo, decidí olvidarme de lo físico y entregarme al pensamiento y la poesía: até mi cabello con un hilo de tu voz, puse tus palabras en agua para que no se me marchitaran y las llevé conmigo a la biblioteca. Justo antes de empezar, encendí una lamparita con el brillo de tus ojos y la puse en el escritorio.
El agua comienza a anegarse; mi cabello, rizado y, como recordarás, bastante rebelde, se esparce al viento ajeno a mi voluntad, no he pagado la luz y el tenue brillo de la lámpara no logra vencer mi añejo problema de astigmatismo. Debo también la renta y otros gastos del mes. Apenas me quedan algunas de tus valiosas aportaciones al pensamiento actual. No tenías ojos de esmeralda ni perlas en la sonrisa: tu posmodernidad no lo permitía.


Fotografías

La costumbre de fotografiar a los muertos terminó cuando éstos comenzaron a sonreír, a guiñar el ojo y hasta a mandar besos a la cámara. Dos hermanos que tenían fama de bromistas, muertos el mismo día durante un derrumbe, tuvieron el descaro de ponerse, uno al otro, una ridícula seña con la mano que simulaba unos cuernos. Y como para los vivos la muerte es cosa seria, la costumbre desapareció y, ocupó su lugar la de cubrir los espejos con sábanas viejas, para así evitar que los difuntos se acicalaran antes de posar para una foto que siguieron reclamando durante algunos años.

De La verdad sobre mis amigos imaginarios, Terracota, 2008.


Sabiduría popular

Sabía que era una maceta. No tenía intención de pasar del corredor… Y sin embargo, las hojas le llovían del cielo.

Soñaba que era un camarón… Y cuando despertó, se lo había llevado la corriente.

¿Y si una mujer, en vez de dar a luz, da a oscuras?

Le tocó bailar con la más fea. Ella, con actitud de reina, contestó: “No, gracias.”

La belleza local

Era la mujer más hermosa de aquella tierra poblada por las familias de los cirujanos exiliados por negligencia: perdió el pezón derecho pero la curvatura del seno es exquisita; el izquierdo, en cambio, es una masa informe. Le fueron amputados ambos glúteos. Sus labios rebosan de ámpulas supurantes. Mejillas, nariz y frente están salpicadas de manchas rojas y moradas, tiene los pómulos inflamados casi al nivel de la nariz y su ojo izquierdo quedó cubierto por una cortina de carne. Otras mujeres que le disputaban el sitio han muerto a causa de las infecciones o durante la intervención en el quirófano, otras perdieron extremidades y no se atreven a continuar con el proceso de embellecimiento; otras más no han despertado del coma provocado durante la cirugía y son exhibidas como princesas de cuento en espera de un nuevo príncipe en la figura del médico que las salve o incremente su hermosura con nuevas operaciones —realizadas sólo por amor al arte o a la paciente.
Pero ella, la más hermosa, se ha salvado y desfila soberbia por las calles de esa isla de pesadilla.

De Postales (mini-hiper-ficciones), Fósforo, 2013.

La sal de los días (selección)

Enero, 16
De la estética

Lleva al salón de belleza sus largas noches de insomnio a teñirlas de rubio amanecer.

Enero, 31
Día del mago

“Cada día te desapareces mejor”, pensaba la ya no tan joven enamorada, sola otra vez y vacía por dentro, como el sombrero de copa que aún sostenía entre sus manos.

Febrero, 13
Fiesta de los desafortunados (tal vez martes)

Atún para los gatos negros; los enamorados se besarán bajo las escaleras y nunca volverán a verse. Espejos rotos de regalo. El día termina con el resultado de la lotería: nadie gana.

Febrero, 26
De sueños como rosas

¿Y si soñara contigo? ¿Y si en el sueño te soñara? ¿Y si al despertar estuvieras ahí? ¿Desaparecería yo al despertar tú?

Marzo, 20
Día violeta

Pronóstico del tiempo: lluvia de florecitas de jacaranda y probabilidad de aguaceros aislados. Si sufre usted de melancolía, evite salir de usted mismo.

Abril, 18
Noche de no dormir

Ya no sueño contigo. Ahí está mi insomnio de testigo.

Mayo, 24
Amado Nervo

¿Por qué, si eres tú el que no está, soy yo quien está como ausente?

Junio, 14
G. K. Chesterton

Suponer que el crítico es un escritor frustrado equivale a pensar que el detective es un criminal frustrado.
Alguno habrá, pero no todos.

Julio, 30
Día Internacional de la Amistad

Escuchas. Crees que estás alucinando. Sabes que deberías dormir un poco. Pero no podrás deshacerte de mí. ¿O qué creías que significaba tener un “alma gemela”? Tú me buscaste sin descanso durante mucho tiempo.

Agosto, 9
Día internacional de los pueblos indígenas

Tus amigos vuelven de Canadá, conocieron algunas reservaciones indias. Traen un curioso regalo: un “atrapa sueños”. Se supone atrapa las pesadillas, dicen. Lo cuelgas en la chapa de tu cuarto y caes rendida por el tequila y la trasnochada. Viajas hacia sus brazos blandos y fuertes, pero no lo alcanzas. Lo miras dormir, como desde un túnel, una red se ciñe alrededor de tu cintura, te asfixia y te jala del lado contrario. Caes en la cuenta: eres la pesadilla y el “atrapa sueños” funciona.


Septiembre 29
Santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael
Un arcángel no se deja conquistar por el elogio de fijar su nombre en el santoral: Azrael, el arcángel de la muerte. Él llevó ante Dios la tierra con que Adán fue creado. Cuando el hombre se volvió mortal, él lloró y se ofreció a acompañar a las almas al abandonar su cuerpo. Pero algunas se resistieron y permanecieron en la tierra. Desde entonces, Azrael y sus aliados, otros ángeles que renunciaron al coro del Señor, se ocuparon de una misión más importante: perseguir fantasmas y llevarlos a donde les corresponde. Por eso nunca se le ve en el cielo. Algunos creen que es uno de los ángeles caídos, pero no es cierto. Él es el responsable de esos aullidos horribles que se escuchan en ciertas casas encantadas.


Octubre 30
Víspera de Halloween
Su disfraz es el más original (esas patas de gallina impactan) y le dan más dulces; pero cuál es el chiste, si ella prefiere chuparse a los bebés de las casas donde no nos abren (y también de las casas donde sí nos abren, la mera verdad).


Noviembre 2
Ofrenda

El día menos pensando, me muero pensando en ti.

Diciembre 9
Francisco Tario

Mudanzas Bonamorte. Trasladamos a sus fantasmas, pesadillas, demonios caseros, monstruos de armario y otros espectros. Seguridad garantizada. Y no lo olvide: ¿a Ud. le gustaría que los suyos lo dejaran atrás?

De La sal de los días, BUAP, 2017.

martes, 9 de abril de 2019

Ricardo Sigala Gómez



Ricardo Sigala Gómez (Guadalajara, Jalisco, 1969) es maestro en Literaturas del Siglo XX por la Universidad de Guadalajara. Es autor de Periplos. Notas para un cuaderno de viajes y Paraíplos (narrativa breve), Domar quimeras (poesía) y Extraño oficio (ensayos). También es autor de Letra sur. Ejercicios de periodismo cultural y de La cristalina del silencio. Muestra de los Juegos Florales de Zapotlán el Grande.
Ha coordinado talleres literarios en diversas instituciones desde hace más veinte años. Ejerce la docencia en la Licenciatura en Letras Hispánicas del Centro Universitario del Sur (CUSur) de la Universidad de Guadalajara.
            Fue director de La gaceta del CUSur, es titular del programa de radio Cumbres de Babel, Letras del mundo, que se transmite por Radio Universidad de Guadalajara Ciudad Guzmán. Es columnista en diversos medios periodísticos de Ciudad Guzmán, como El volcán y Señal informativa región sur.



Un siglo de estos

Por estos días, después de siglos, la cabeza de Orfeo cuenta su historia en las tabernas a cambio de que alguien le incline, sólo un poco, el vaso hacia su boca.

(En Domar quimeras, Unidad Editorial de CULagos, 2018)


Paquete para la abuela

Caperuza se puso el impermeable rojo y salió a la casa de la abuela. Tenía que llevarle un paquete que su madre había cocinado. Lo hacía con gusto, ya sabemos que las abuelas tratan tan bien a sus nietos y ésta no era una excepción, Caperuza había sido más que mimada por la madre de su madre, además no era mala idea compartir el vino con ella, como siempre sucedía. Caperuza abordó el camión en el parador, en él cruzó las aguacateras, los invernaderos y el resto de nuevos cultivos, con su aburrida monotonía y sus molestas emanaciones de fertilizantes.
Fue en ese momento en que se detuvo a pensar si en verdad era bueno que ya no hubiera lobos, pues sistemáticamente llegaba a la casa de la abuela y se encontraba en su lugar con sicarios cobrando el derecho de piso, policías en espera de la “contribución”, militares con sus mecanismos inciviles y obscenos.


Desconfianza

Algunos desconfían de los medios de comunicación y por supuesto de los discursos de los políticos. “Yo desconfío de las palomas”, asegura José, y se sienta a la puerta de su casa con un rifle en la mano, en tanto María sonríe coqueta hacia las alturas.


Las hienas

Las hienas adoptaron la costumbre de acercarse demasiado a nosotros. Al principio las vimos con temor pero la naturalidad con que nos rondaban nos llevó a perderles el miedo, y las llegamos a ver como un exotismo propio de nuestro pueblo. De qué nos preocupamos si ellas se alimentan de carroña, decíamos seguros. Ellas se fueron metiendo cada vez más en nuestras vidas, comenzaron a circular por nuestras calles y banquetas, sentían una inclinación natural por los mercados y las carnicerías,  nuestros parques estaban decorados con su presencia. Se fueron metiendo tanto en nuestras vidas que no nos importó que devoraran nuestros gatos y perros bajo el argumento de que ellas sí habían logrado exterminar las ratas de la ciudad. Entraron inevitablemente a nuestras casas, a nuestras alcobas, fue natural que al comer de nuestras manos, mordieran algún dedo, o la palma. Su amor por nosotros ha crecido y nuestra fascinación las deja devorarnos de a poco. A veces pelean brutalmente por una costilla, a nosotros nos preocupa que puedan hacerse daño.


Entrega

Él le dijo que estaba dispuesto a entregarse en cuerpo y alma. Ella, tan práctica y literal, le tomó la palabra. Se tomó su tiempo y comenzó, con la calma y la paz que la caracterizaban, a olfatear su cabello, después se detuvo en su piel. Más tarde lo besó, primero en los labios, luego su exploración la llevó a lugares insospechados y la llenó de una intensidad que él desconocía. Ella le habló del sabor de su piel y su saliva. Los primeros mordiscos fueron muy estimulantes, pero las mordidas comenzaron a inquietarlo, sin embargo son las cosas que uno debe aceptar por amor. Cuando arrancó los primeros trozos de carne imaginó una fantasía gore. Ella le habló del sutil sabor de la orina, levemente olorosa, de los riñones. El hígado era francamente amargo, la acidez de las tripas la llevaron a la cocina para experimentar entre fritura y especias. Tras un último suspiro, ya no alcanzó a escuchar qué opinaba ella de su corazón.