domingo, 4 de diciembre de 2011

Roberto Bañuelas


Roberto Bañuelas nació en Ciudad Camargo, Chihuahua. Es compositor, cantante, pintor y escritor. Estudió canto, piano y composición, en el Conservatorio Nacional de Música. Debutó como concertista en La Creación de Haydn, y en ópera con La bohème de Puccini, interpretando el papel de Marcelo, en 1958.
Como primer barítono ha alternado con destacados cantantes contemporáneos como Franco Corelli, Luciano Pavarotti, Plácido Domingo, Gianni Raimondi, René Kollo, Martí Talavera, Boris Christoff, Montserrat Caballé, Mirella Freni, Gundula Janowitz, Gwyneth Jones, Teresa Stratas, Katia Ricciarelli, Cristina Deutekom y Fiorenza Cossotto.  Actuó en producciones de Herbert von Karajan, Peter Ustinov, Franco Zeffirelli y John Dexter; bajo la dirección musical de Rafael Kubelik, Nello Santi, Leone Magiera, Giuseppe Patane, Nicola Rescigno, Anton Guadagno, Lorin Maazel, Mark Janovsky, Jesús López Cobos y Miguel Martínez. Ha sido dirigido por los más importantes directores de nuestro país, entre ellos: Carlos Chávez, Luis Herrera de la Fuente, Fernando Lozano, Sergio Cárdenas, Francisco Savín, Enrique Diemecke, Héctor Quintanar, Enrique Bátiz, Enrique Barrios y José Guadalupe Flores, entre otros.
Ha publicado tres libros de cuentos: Ceremonial de cíclopes (CV Editores), Los inquilinos de la Torre de Babel (Universidad Autónoma de Tamaulipas) y Memorias del exilio interior (Tintanueva Editores).  También la novela El valle de los convidados de piedra (Universidad Autónoma Metropolitana), el libro de poesía Trashumancia del amor cautivo (Tintanueva Editores), la novela Templo iluminado de la soledad (Editoria Doble Sol, Argentina); El canto y Diccionario del cantante, (Editorial Trillas) y Memorial de poetas entre lobos, editado por la Fundación René Avilés Fabila y el Politécnico Nacional, así como Nueve canciones, publicadas por la UNAM. Publica sus minificciones regularmente en la revista El Búho.
Como pintor ha presentado diversas exposiciones de pintura y dibujo en Hamburgo, Berlin y la ciudad de México.
En 2007 fue el estreno mundial de su primera ópera de la Trilogía Agamenón; en 2008, la segunda, con el título de El retorno de Orestes, y en febrero de 2009, El juicio.
En 2007 le fue otorgada la Medalla Mozart, por obra y trayectoria; en mayo de 2008, las fundaciones Sebastián y René Avilés Fabila, le otorgaron Medalla y Placa por su actividad como cantante, compositor, pintor y escritor. El 2 de junio del mismo año, el Instituto Nacional de Bellas Artes le otorgó la medalla de oro por 50 de trayectoria artística. En octubre de 2010, la Sociedad de Autores y Compositores de México le entregó el reconocimiento Trayectoria 50 y más…



La mejor curación

Nuestro gobierno, en defensa de la economía y la justicia, no gastará más dinero en casos de salud sospechosa ni en construcción de manicomios; en virtud de lo antes expuesto, será inútil que vagos y fracasados se hagan pasar por locos subversivos con el fin de ser apre­hendidos y alimentados con cargo a las reservas del Estado. A partir de hoy, se decreta la total libertad de morir de hambre a los agitadores que amenacen la estabilidad de las institu­ciones que han procurado el bienestar y progreso de la clase trabajadora.
            Si algún país, en su hipócrita defensa, expuesta a título de “derechos humanos (para gente inhumana), acepta hacerse cargo del presente superávit de parásitos sociales, este gobier­no concederá documentos y garantías para una perfecta y reglamentada emigración.


Las voces del árbol

—Cuando se acercaron los hombres empuñando afiladas hachas, el árbol centenario sintió que se le congelaba su largo corazón y que su fin sería el de morir para ser transformado en toscos mue­bles o de terminar quemado como un pobre iluminado acusado de herejía contra el imperio de la verdad dogmatizada.
Fue cortado y pulido en láminas vibrantes hasta quedar convertido en familias de instrumentos de cuerda que cada día cantan en ensayos y conciertos, como transmigración organizada de asociación de pájaros canoros que durante varias generacio­nes se habían posado en las torres de sus ramas.


La fuerza del destino

Los caballos, concentrados en el motor de ocho cilindros, se desbocaron al sentir la recta pro­longada de la carretera y Ambrosio, conductor nostálgico de auto prestado, no pudo controlarlos. Asido con desesperación al volante forrado de piel, visualizó en un instante la mitad del accidente que le costó la vida a su amiga Elisa.
Además del fallo de los frenos y de la crueldad del destino, el juez ya dictó sentencia.


Intercambio de eslabones

Cuando el hombre (el más inteligente y voraz de los depredadores) estaba acabando con las selvas, los monos (sus más resignados parientes) optaron por emigrar hacia las ciudades más cercanas a los restos de su hábitat. Transcurridos algunos años de penosa adaptación y lento aprendizaje, muchos de los inmigrantes adquirieron, en grupos diferenciados, actitudes de vanidad, sometimien­to servil, elegancia afectada, simulación circunstancial, pragmatismo cínico y mal uso del poder.


Excelente servicio

Después de terminada la fiesta —en las orillas de un tur­bio amanecer— nos quedó la inmensa tarea de limpiar la casa y de dar sepultura a un desconocido que encontra­mos debajo de la mesa de billar.


Textos tomados de la revista El búho.

2 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Grande, fino y preciso en sus textos el maestro Bañuelas, me gustó y buscaré leerlo más.

FC Pérez Cárdenas dijo...

Recuerdo que en tiempos prehistóricos disfruté sus excelentes textos breves en la revista El Cuento. Qué gusto me da volver a encontrarlo.