sábado, 26 de marzo de 2011

Rosa Delia Guerrero

Mi nombre no es un misterio, pero a ratos es pluralidad, porque cada quién tiene la libertad de llamarme como decide en un juego de selección entre mis dos nombres. Es también plural porque encierra todo lo que soy, mis silencios y mis sonidos. El silencio es la pausa, pequeña o prolongada que precede a la palabra, al sonido y a veces suele de forma misteriosa, convertirse en eco, en miles y miles de ecos.

Estudios de fotografía. Casa de Cultura Irapuato; Spéos en París, taller de desnudo en estudio; Jock Sturges, desnudo; Raúl Touzon fotógrafo de National Geographic, taller particular; Activa de Fotografía en León: retrato, desnudo, fotografía de producto, photoshop, cuarto oscuro. Francisco Mata Rosas, La Chica Plástica con cámara Holga. En los últimos dos años he expuesto en Museos, Casa de Cultura, Instituto de Cultura, Alianza Francesa, ITESM y algunos otros lugares en Irapuato, León, San Miguel de Allende Guanajuato y D.F. Publicaciones en revistas, periódicos y portada de libro. Mención en el Concurso Nacional de Cuarto Oscuro. Participación en dos Colectiva en FotoSeptiembre y dos Individuales de Fotoseptiembre. Diplomado en Fotografía Contemporánea en la UAM Cuajimalpa. Exposición colectiva en Ex Convento del Carmen en Guadalajara, Jal. y en Florencia, Italia. Alianza Francesa Polanco.

Estudios de literatura. Lic. Letras Españolas ITESM, inconclusa. Cátedra Alfonso Reyes ITESM: Ernesto Sábato, Luis Villoro, Mario Vargas Llosa, Sergio Pitol, Umberto Eco, Diálogos de la Lengua, Filosofía y Lenguaje con Mauricio Beuchot, Jaime Labastida y Elsa Cecilia Frost. Taller universitario de creación literaria Altaller de la Universidad de Guanajuato. Del 2004 al 2010. Coloquio Cervantino Internacional Don Quijote en el siglo XXI. 2003. El Quijote en la música con Jorge Volpi, 2003. Encuentro de Escritores Regionales en San Miguel de Allende 2004, 2005 y 2006. Taller de Narrativa Mónica Lavín 2004, 2005. Coloquio Nacional de Literatura Jorge Ibargüengoitia, 2004. “Escritores Potosinos en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Ignacio Betancourt 2005. Participación en Ficticia. Talleres Literarios: Roberto Bravo, Herminio Martínez. Tutoría de narrativa en el Instituto de Cultura de Guanajuato con Óscar de la Borbolla 2007. La palabra con Tarik Torres Mojica. IBERO León, Gto. 2008. Tutoría de Narrativa con Alberto Chimal en el Centro de las Artes, 2009. Publicación en antologías, revistas, La Jornada, Periódico A.M. Irapuato.



Lienzo sobre óleo

Un reloj olvidado aquí, otro un poco allá, uno más cuelga de la rama de lo que parece un árbol. Todo ha sido dispuesto con precisión total. Cierro el tiempo más pequeño y lo coloco cerca, rodeado de seres diminutos que suben y bajan por su faz sin saber a dónde van.
Un segundo flexible vuelve blandas las carátulas y la soledad. Hago un ejercicio para recordar. Se me queda extraviado en algún lugar el Cabo de Creus y el azul mar.
Camino sobre la arena y tropiezo con mi cuerpo que yace dormido. Sueño en vida encerrada en ese vértigo sin tiempo.
Todo se ha ido, el ayer y lo conocido. Van a dar las siete y todo persiste.
Hasta la transparencia de alas de mosca.


Habitación disponible

Durante la temporada de lluvias, todo se precipita. Las goteras surgen de forma espontánea, igual que el agujero que apareció, justo arriba de mi cama. Ha ido tomando nuevas dimensiones. Incluso sin que llueva, es necesario que ponga mi taza, después de tomar café, para que contenga el líquido incoloro.
A través del orificio, escucho los pasos, el timbre del teléfono y unas voces. El catálogo de ruidos se filtra a través del hoyo negro por el que escurre la vida de los otros inquilinos.
Ayer comenzaron por caer: un gato de angora blanco, rosas de color rojo, un avión hecho de papel, un lápiz y el oso de peluche con moño azul que puse sobre la repisa. La pierna derecha de Raúl, mi vecino, asomó en el último instante. Ahora duerme bajo mis sábanas. Mientras, durante mi insomnio, imagino al vacío.


Composición de un deseo

Alexia no podía desviar su atención de la silueta formada frente a ella: la cabeza repleta de rizos dorados brillando con la luz del sol que se filtraba a través de una estrecha ventana. La pequeña sintió una extraña atracción por aquel boceto de cuento de hadas. Todo fue silencio, hasta su respiración. Entonces el tiempo se sucedió en cámara lenta, como vago recuerdo, quedó el leve murmullo del cepillo acariciando la cabellera. La inquietante metamorfosis de su rostro de niña sobre la imagen del espejo paralizó el universo, mientras en un ambiguo rescate de lo último en su memoria, fueron pasando una a una, las siluetas de la Medusa con serpientes en la cabeza. Alexia quedó petrificada ante su propia mirada con la ternura reflejada en sus labios cerrados, el susurro de una música ausente y las pequeñas manos estáticas, dentro de un sueño de lluvia, aferrándose con cada uno de sus diminutos dedos a esa transparencia líquida.

Danza abstracta

Me desnudo, dejo atrás la apariencia, se desliza entre las sábanas la sensación de alivio. La cercanía es lo único que me pertenece, cada paso a veces lento o mi mano a tientas con agilidad insospechada, todo objeto que se sitúa en mi rededor forma parte de mi universo como una extensión de mí misma. Asoma el deseo, roza la sombra, toco tu cuerpo, siento tus labios recorrer mi mundo imaginario, entras a mi silencio, estallan y se rompe el tiempo. Mis ojos permanecen cerrados, invento una mirada mientras aparecen imágenes desde la profundidad de la ficción. Veo el vacío. Dibujo mariposas, el color azul y tu voz. La humedad escurre, pienso nubes y cielos. Un laberinto negro se abre más allá de los sueño. Siguen las noches.

Entre los cuerpos

Diminutas, como de mosca, sus patas me acarician; mi cuerpo, entre cacharros y basura, yace en lóbrega humedad. La araña baja y sube por mis párpados cerrados, besa mis labios y en el caracol de mis orejas, se tiende -por vicio- a dormir. Medito en los artefactos que habitamos el lugar: lluvia, gusanos y hierba silvestre; flores de invernadero que sólo por algún tiempo vinieron a dejar los otros; oscuridad y silencio atropellado por el sonido del tren que pasa a un costado del cementerio: un muro lleno de cuarteaduras. La arañita ha hecho apacible la estancia. Por un momento pienso en aplastarla, pero mis manos son de trapo. Su telaraña abriga mi soledad.

6 comentarios:

ricardo arnaldo Robles dijo...

Un placer leer estas minificciones en el más puro estilo Rosadeliano: íntimas, poéticas, sugerentes en su plasticidad. Forma sutil de enredarse en los recovecos del ser humano.

Patricia dijo...

Gracias por compartir estos micros de antología que, desde luego, he de conservar.

Un honor conocerte

Te envío un abrazo

Myriam dijo...

Rosa Delia, después de lo que escribió Ricardo no puedo agregar nada a tan completa definición; me adhiero, sonaron melodiosas y muy poéticas...Un abrazo.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Las microficciones de Rosa Delia están transitadas por un lenguaje y una visión poética del mundo, donde el misterio y la melancolía danzan a un mismo compás. Entre los trabajos aquí expuestos mis preferidos son “Lienzo sobre óleo” y “Habitación disponible”. Excelentes letras, Rosa Delia.

Saludos.

joseluis dijo...

Tus minis, Rosa Delia, están para que las juntes y vean la luz soportadas por el papel. Ármate un librito y envíalo a varios editores.

Te sorprenderás no uno querrá publicarte: serán varios.

Un beso :-)

Laura Elena dijo...

Rosa Delia, "Danza Abstracta " me encanto, un lindo poema solo puede salir de una sensibilidad muy profunda, gracias por compartirlo.