miércoles, 6 de abril de 2011

Úrsula Fuentesberain


Nació en Celaya, Guanajuato en 1982. Estudió Comunicación en la Universidad Iberoamericana. Ha sido coeditora de las revistas Día Siete y Dónde ir. Sus textos periodísticos han aparecido en publicaciones como La Jornada Semanal, Replicante y La Tempestad. Mientras que sus cuentos han sido publicados en Punto de partida, Casa del Tiempo y El perro. Su relato Mariana viene a verme está antologado en Yo es otr@. Cuentos narrados desde otro sexo (Cal y Arena, 2010). Es becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas en el área de narrativa. Sus cuentos, reseñas y derivas se pueden leer en www.ursulafuentesberain.wordpress.com.



Monopoly

Tira los dados, retrocede 23 casillas, culpa a tus padres por acostarte boca abajo y condicionarte a la tortícolis matutina, avanza 1, ya eres anormal, sólo tu madre lo sabe, salta 7 cuadros, moja los calzones para ver qué se siente, vuelve a la casilla 25, deja que el vino se te seque bajo las uñas, despierta con malestar, asústate al encontrarte solo, regresa 1, cae en la cuenta de que tu única compañía fue este tablero, espera en la cárcel hasta que otro jugador te saque.


Septiembre 18, 2010: dolor de espalda, gastritis e insomnio

Cafeína, 150 mg; ácido ascórbico, 500 mg; ácido acetilsalicílico, 1000 mg; orfenadrina, 35 mg; cafeína, 75 mg; ketorolaco, 10 mg; carbón vegetal activado, 250 mg; paracetamol, 450 mg; cafeína, 150 mg; naproxeno, 275mg; pancreatina, 130 mg; dimeticona, 40 mg; carbonato de calcio, 600 mg; subsalicilato de bismuto, 525 mg; clonazepam, 2 mg.


¿Qué pensaría Pollock del patrón de una menstruante recorriendo su casa sin calzones ni nada?

se lava los dientes•••••••••••recibe una llamada ••••••••••••••••••••••••prepara su lunch•• •••• ••• • ••••••• ••••• ••••••••••busca sus llaves• • ••• • •••• ••••••sale de casa •             


Fast book

—Bienvenido a McBurgerbook. ¿Le puedo tomar su orden?
—Sí. Déme una novela número cuatro, con extra prosa poética.
—¿Gusta añadir guarniciones joycianas por sólo tres pesos más?
—No, gracias. Y también voy a querer el Paquete José Emilio Pacheco. ¿Viene con frituras al monopolio cultural mexicano?
—No, esas se cobran a parte.
—Bueno, pues inclúyamelas, por favor.
—Con gusto. Recibo cien. Veintiocho pesos cambio. Gracias por venir a McBurgerbook, vuelva pronto.


Pardos como la culpa

Ella llegó oscura igual que la noche, supongo que para no desentonar. Informé a mi madre y el veredicto fue contundente. Bajo su dirección nos encargamos del asunto. Yo tenía once años, pero creo que la libré bastante bien. Ni la policía ni mi padre se enteraron.
Para mi hermana fue otra historia. No le dijo a nadie, logró ocultarlo cincuenta y seis días hasta que a mi madre no le salieron las cuentas mientras lavaba ropa interior blanca. Los cuerpos del delito estaban al fondo de un clóset, trece de ellos, pardos como la culpa. De nuevo la sentencia fue terrible: también mi hermana era ya mujer.


5 comentarios:

Patricia dijo...

Gran microrrelatista:
Pardos como la culpa, inolvidable!

senddero dijo...

La sigo en su blog. Sus cartuchos dieron en el blanco. Un abrazo Rub

Jeremias Ramírez Vasillas dijo...

Hola:

Me gustan tus cuentos. Ya había leído un cuento tuyo que apareció en una revista que me prestó tu papá. Es un cuento sobre una bola de pelo... ¡Excelente! Felicidades por tu trabajo.

oooo dijo...

Yo creo que ha Pollock le hubiera dado mucho asco, como a mí me lo dio.

carlos de la parra dijo...

Genial, con sentido del humor y además guapísima.
Un placer leerla.