sábado, 22 de enero de 2011

Augusto Monterroso (1921-2003)


Escritor guatermalteco que, por motivos políticos, estableció su residencia en  México desde 1944. Cultivó de manera genial la fábula, a la que dio un toque paródico y de humor negro. Con su famoso y multicitado texto El dinosaurio comienza la hiperbrevedad en la literatura. Entre los reconocimientos que recibió por su obra se encuentran el premio Xavier Villaurrutia en 1975, la condecoración del Águila Azteca en 1988, el premio Juan Rulfo de narrativa  en 1996 y el Príncipe de Asturias de las Letras en 2000.  Entre sus publicaciones más importantes se encuentran La oveja negra y demás fábulas (1969), Movimiento perpetuo (1972), la novela Lo demás es silencio (1978); Viaje al centro de la fábula (conversaciones, 1981); La palabra mágica (1983) y La letra e: fragmentos de un diario (1987). Reunió en el volumen Cuentos, fábulas y lo demás es silencio (1996) toda su obra de ficción. En 1998 publicó su colección de ensayos La vaca.



La tortuga y Aquiles

Por fin, según el cable, la semana pasada la Tortuga llegó a la meta.
En rueda de prensa declaró modestamente que siempre temió perder, pues su contrincante le pisó todo el tiempo los talones.
En efecto, una diezmiltrillonésima de segundo después, como una flecha y maldiciendo a Zenón de Elea, llegó Aquiles.


La Oveja Negra

En un lejano país existió hace muchos años una Oveja Negra.
            Fue fusilada.
            Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.
            Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.


La Cucaracha soñadora

Era una vez una Cucaracha llamada Gregorio Samsa que soñaba que era una Cucaracha llamada Franz Kafka que soñaba que era un escritor que escribía acerca de un empleado llamado Gregorio Samsa que soñaba que era una Cucaracha.