sábado, 25 de agosto de 2012

Jesús Humberto Olague Alcalá


Jesús Humberto Olague Alcalá. Zacatecano, nacido en México, D.F. el 31 de diciembre de 1968 y radicado en Zacatecas, Zac. desde mediados del año de 1971. Ingeniero en Sistemas Computacionales, profesión que ha ejercido por más de veinte años de forma ininterrumpida. Comenzó a escribir desde temprana edad, práctica que abandonó durante más de dos décadas; recientemente ha sentido la necesidad de retomar la escritura. Ha colaborado como columnista invitado sobre temas diversos en El Diario NTR, periódico de circulación local; algunos de sus relatos han sido incluidos en la Primera Antología Triple C y El libro de los seres no imaginarios (Minibichario); coordina la revista virtual literaria El descensor, y mantiene varios blogs, entre ellos Lo que es no tener que hacer, Digo, yo nada más digo y Espacio Zacatecano.
Consecuencia
Nunca pensó que podría, por una aventura sin importancia, perder la cabeza de esa forma, hasta que desde la mesa de la cocina, vio su cuerpo desnudo tirado en el salón.
Fuego eterno
Me veo al espejo que tengo frente a mí y apenas reconozco esta figura triste, enclenque, descamisada. ¡No hay más qué hacer! Tomo el arma y me la llevo a la boca lentamente. Disparo. En el espejo a mis espaldas, gotas de sangre de un rojo intenso salpican por encima de mi nuca y se convierten en lágrimas de fuego. La escena se repite una y otra vez en estos espejos paralelos mientras, sentado en el sofá, Satanás abre un libro de Cortázar y sonríe.
Mar de celos
El lunes el mar despertó cansado de ir y venir sin recompensa, decidió no volver más; para el miércoles ya extrañaba los juegos de los niños y las piernas desnudas de las bañistas, pero su orgullo fue más fuerte; hoy le consumen los celos de los ríos y los lagos que han aprovechado bien su ausencia.
Vuelta de tuerca
¡Tú y tu estúpida costumbre de complicar las cosas! Todo sería más sencillo si tuvieras el cuello roscado...
Con agravantes
Premeditación:
Me marcho ―me dijo―, lo he pensado mucho los últimos días; no eres tú, soy yo, y ella, somos los dos...
Alevosía:
... y tuvo el descaro de decirlo después de hacerme el amor como hace muchos años no lo hacía, cuando todavía temblábamos los dos de cuerpo y alma.
Ventaja:
Nunca podría él haber imaginado que yo sabía de sus traiciones y esa noche habría de usar, de cualquier forma, el cuchillo que tenía bajo mi almohada.
Contacto: jholague@gmail.com

9 comentarios:

Yunuén Rodríguez dijo...

Me gustó este escritor, nunca es tarde para escribir.

El Mar de Celos fue mi favorito.

Jesus Olague dijo...

Gracias por la inclusión, que me llena de orgullo, en este proyecto.

Yunuén, gracias por el comentario y por pasar por mi blog.

Saludos.

la MaLquEridA dijo...

Yo lo leo desde hace mucho y de alguna manera pienso que Jesus escribe con aromas de provincia.
Y me da gusto saber que este incluido en esta Antología.

Muy bien.

Saludos.

Leo Mercado dijo...

Un gran escritor a quien tengo el gusto de leer seguido, y con quien comparto opiniones y aprendizajes sobre la literatura mini.
Abrazos!

Anónimo dijo...

Un gran escritor, excelente persona y amigo colaborador a quien admiro y aprecio muchísimo.

Merecidas Felicitaciones!

Caro F.

Jesus Olague dijo...

Gracias por sus comentarios, Malquerida y Leo. Saludos

Anónimo dijo...

Me agrado mucho.

Poly Gallardo

Jesus Olague dijo...

Poly gracias por el comentario. Saludos.

Ezequiel dijo...

Memorias (reflexiones) de un Fracasado

Qué triste vivir una vida resignado, que Fracaso de vida buscar a otra persona sabiendo que está con otra persona y yo con otra persona (supuestamente enlazados).
Que fracaso de existencia querer escapar a ese "enlace" mediante el engaño hacia "la" otra persona y ser descubierto como dicen en mi rancho "infraganti".
Pero más Fracaso es saberme fracasado, enfrascado en el Fracaso engañando a esa otra persona afirmándole "está bien, es lo que se siente, no hay problema con eso..." (Vente a mi vida fracasada), mostrándome una vez más el verdadero y rotundo fracaso de mi existencia (y claro a mis hijos también).
¿Qué es el Fracaso? Podría definirlo, pero para qué teorizar cuando yo soy el ejemplo del Fracaso.
Me pregunto nuevamente
¿Qué es el Fracaso?
No quiero responder. Lo sé, mi enlace lo sabe y esa otra persona a la que quise arrastrar a mi vida fracasada también lo sabe.