jueves, 19 de enero de 2012

Néstor Robles


Néstor Robles (Guadalajara, Jalisco, 1985). Narrador, guionista y editor. Reside en Tijuana desde que tiene memoria. Licenciado en Lengua y Literatura de Hispanoamérica por la Universidad Autónoma de Baja California (UABC); diplomado en producciòn cinematográfica por el Centro de Estudios Cinematográficos de Baja California (CECBC). Becario del FOECA 2006-2007. Ha publicado reseñas, minificciones y cuentos en revistas Arte de Vivir, Magín, Espiral, Hotel y Zarabanda, así como en las colecciones de Página por día (Nortestación, 2008), Minibúks Temporada 1: Ciencia ficción hecha en México (Taller[e]media, 2009) y del proyecto Mini[ciencia]ficción (taller[e]media, 2011). Forma parte de las antologías Tijuana es su centro ( Kodama, 2011) y Tijuana en 120 palabras (Norestación, 2011). Es director y editor de El Lobo y el Cordero (loboycordero-ediciones.blogspot.com) que ha publicado Cuadernos de Sangre. Antología de cuento de horror bajacaliforniano y tiene en puertas una antología de mini(ciencia)ficción, Desde aquí se ve el futuroTestimonios de la vida fronteriza después de la caída del bordo, la separación de la península y la conquista extraterrestre. Actualmente es custodio de libros y guardián del silencio en Cetys Universidad y desarrolla el proyecto Departamento de monstruos pedidos, una colección de cuentos fantásticos, de horror y ciencia ficción auspiciados por el PECDA 2011-2012.
Nestor siempre quiso ser astronauta pero se conforma tratando de inventar historias, entretener y sobrevivir en el intento.


Crónica florida: boleto a la luna

Jorge y Esteban viven en la misma privada de un suburbio del Florido. Todos los días se van juntos a la secundaria en bicicleta para cuidarse las espaldas: los malandros acechan. Jorge carga un palo de escoba azul. Esteban, una cadena.
Nunca han tenido que usar sus poderosas armas.
En una junta de vecinos se autonombran Vigilantes. Bien equipados se suben a la terraza por las noches. Previenen tres robos automovilísticos y una intrusión casera. A veces espían a los vecinos en sus sesiones amorosas pero prefieren observar el cielo estrellado: cuando sean grandes quieren ir a la luna.
Un disparo, seguido de gritos y sirenas, evita que Jorge y Esteban alcancen a ver una nave espacial volando sobre ellos.


Temporada de ezkritores

Solamente vine a este planeta por su atracción principal. Antes de abordar la nave leo el informe que nos proporcionan:

Ezkritor. Planeta: Tierra. Aspecto: Humanoide. Localización: Bosques y costas. Se pueden encontrar sentados a la orilla de la playa o en la cima de un cerro, alejados de la civilización, así como en cantinas clandestinas, bebiendo y fumando. Comportamiento: Aislado. Difícil verlo en grupo. Oficio: Extremadamente peligrosos por contar historias. Arma: Tecnología arcaica con teclas completamente inofensivas. Pocos utilizan un pequeño cilindro con grafito o tinta, pero su corta longitud no alcanza a hacer daño alguno…

Dejo de leer por la emoción. También nos dan el rifle 233C, de disparo potente y certero gracias a la mira de calor térmico que capta el color azul que emite el cerebro de las criaturas. Hemos llegado. Ahí abajo está la primera presa, justamente como lo dice el informe: solo, en la mitad del bosque. Le apunto con el rifle. Bendito seas, azul. ¡Fzztch!
Hoy comienza la temporada de ezkritores. Será mejor que corras.


Mensaje encontrado después de la sequía

El día que la presa se secó descubrieron el esqueleto fósil más grande del mundo. Más abajo, líquido negro. Montones. Estados Unidos y México pactaron el intercambio: el “petróleo” por agua. Fue un buen negocio hasta que trataron de desenterrar los huesos enormes de la bestia que algún día pisó estas tierras. Un géiser eructó. El  suelo comenzó a hundirse, dando nacimiento a un monstruo de tentáculos que arrasó con toda la ciudad. Si estás ahí y escuchas este mensaje, ven al Cerro Colorado, tenemos la solución. Estamos armando un grupo para retomar lo que nos pertenece. El monstruo ha cruzado la frontera, pero los inmundos vástagos que ha dejado a lo largo de la ciudad, siguen asechando. Ten mucho cuidado, viajero. Cambio y fuera…


Aires de Santa Ana

Me despertaron los disparos. Cuando me levanté hacia la ventana para ver a quién habían matado, la puerta del cuarto se abrió estrepitosamente: un hombre encapuchado me apuntó con un cuerno de chivo. Decidí saltar y un aire caprichoso de Santa Ana me ayudó a huir.


Carpintero a su madera

Jesús resucitó deprimido, extrañando a Magdalena. No quiso tomar el lugar a la derecha de su padre: Ser mesías no era lo suyo. Prefirió explotar su talento y metamorfearse en un pájaro carpintero. Ahora se la pasa haciendo nidos y tallando corazones atravesados por clavos con las iníciales J y M, y algunos ocasionales el Chuy was here.


2 comentarios:

Yunuén Rodríguez dijo...

Un dulce sentido del humor, Néstor. Logra bien mezclar las fantasías con su realidad regional. Y uno se queda preguntándose cuántos avistamientos desaprovechó por mundanidades.

Un tipo dijo...

El último me encantó.

En "Desde aquí se ve el futuro", sólo leí "Temporada de ezkritores". Bien leer otros por aquí.

Saludos.