domingo, 12 de junio de 2011

Marco Aurelio Chavezmaya


Marco Aurelio Chavezmaya (7 de agosto de 1960, Metepec, Estado de México). Es narrador y poeta. Entre sus reconocimientos pueden citarse: becario del Centro Toluqueño de Escritores (1983 y 1995), Presea Estado de México Sor Juana Inés de la Cruz, en Lingüística y Literatura (1985); becario del Instituto Nacional de Bellas Artes (1986); Premio Estatal de Narrativa (1986); Presea Metepec en Ciencia y Cultura (1993); triple becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes del Estado de México; Premio Nacional de Poesía Ivan Suárez Caamal, Campeche (2004); Premio Nacional de Poesía Gilberto Owen Estrada, UAEM (2005); Premio Nacional de Cuento Gregorio Torres Quintero, Colima (2008); Premio Nacional de Poesía, Juegos Florales de San Juan del Río, Querétaro (2008); y Premio Nacional de Cuento Breve Agustín Monsreal, Yucatán (2009) y Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños (2009) convocado por la Fundación para las Letras Mexicanas y el Fondo de Cultura Económica por el libro El Niño en su casa del árbol de la vida.
Entre sus libros publicados se encuentran Los amorosos (cuento), 1984, Centro Toluqueño de Escritores; Aquí habita la felicidad (cuento) 1987, UAEM; El león duerme esta noche (cuento) 1992, Instituto Mexiquense de Cultura; Memorias sensuales de Erot Méliés (noveleta), 1996, Centro Toluqueño de Escritores; La carne, la agridulce carne (textos eróticos) edición de autor, 2000; Letras sencillas de amor y desamor (poesía), 2005, UAEM; Estética Unisex (cuento), gobierno de Colima, 2009; Árbol de la vida (poesía), FCE, 2010; y La expulsión del paraíso (cuento), Ficticia, 2011. Ha participado en diversas antologías: Aves nocturnas, Para tu exclusivo placer, de Arturo Trejo Villafuerte, y en el volumen Los mil y un insomnios, Antología del Festival del Cuento Brevísimo del Centro Toluqueño de Escritores.


El candidato incómodo

En un país lejano existió hace muchos años un candidato incómodo a la presidencia de la República.
Fue asesinado.
Años después el gobierno, arrepentido, hizo construir en su honor un parque ecológico con árboles y plantas de todo el mundo y un pequeño lago artificial.
A partir de entonces los candidatos incómodos a la presidencia de la República eran asesinados para promover la construcción de parques, y así conseguir que las nuevas generaciones tuvieran también dónde cultivar su amor por la naturaleza.


Ave, César

Crucé el rubicón de tu miedo. Soy un césar triunfante en las galias de tu lecho. Y me es dado expresar, no sin vanidad, esta frase a mis biógrafos:
Ví, vencí, me vine.


Sección internacional

CHIMPANCÉ QUE HABLA. Tokio, 7 de agosto.―Durante la conferencia sobre primatología celebrada en esta ciudad, ante el asombro de los científicos, un chimpacé que parece comprender el inglés pronunció una frase en este idioma. Se trata de Kinzo, chimpancé enano de 9 años, criado por el profesor Wayne Roberts de la Universidad de Georgia, quien le ha enseñado a entender setenta frases y cien vocablos y afirma que por primera vez en la historia un ser no humano, además de lograr comprender nuestras estructuras gramaticales, es capaz de expresarse fonéticamente. La demostración del simio tuvo lugar en el auditorio del centro de convenciones de esta ciudad. Ante el monumental silencio del público, Kinzo se acercó al micrófono, miró a su criador y entrenador y, tras un moderado esfuerzo, le dijo con una voz perfectamente clara:
¡Suck my dick!
Una prolongada ovación fue la digna clausura del evento.

Don Central

De niño mis únicos amigos eran mis pies: don Derecho y don Izquierdo. Me gustaba correr: órale, don Izquierdo; no te dejes, don Derecho. Los azuzaba para que anduvieran al parejo. Pero cuando llegué a la adolescencia hice amistad con don Central, que vivía más arriba. Yo era un jovencito solitario y mi único amigo era don Central. Bastaba con palmearle un poco la espalda para que él educadamente se levantara; abría entonces su boquita de pescado y murmuraba: ¿Qué tal un segundo de placer, hermano? Yo era incapaz de negarme. Nunca pude decirle que no.


En esa época

En esa ápoca los ciudadanos tenían la costumbre de compartir a su esposa con un amigo querido. Pero a veces el amigo se enamoraba de la esposa y ésta, asimismo, se aficionaba tanto a él que, como solían decir los poetas exquisitos, se enculaba, al grado de que se escondían para encontrarse, y a veces era la oficina de él donde ella acudía pretextando un asunto oficial, pero en la intimidad de los asientos de piel desvelaba su propia piel para que él la tocara y la penetrara, y en otras tardes la humedad y los susurros acontecían en la oficina de ella. Pero ellos eran observados y su relación se sabía, empezando por el ciudadano, que aparentaba no saber, ocupado como estaba en regalar un poquito de ambrosía ―encular― a la esposa de otro ciudadano.
            Y nadie era feliz, aunque en las tardes de fiesta se apuñalaran la espalda unos a otros con palmadas cariñosas.


Nortes

Vibrador atractivo, seminuevo, bien dotado, busca muñeca inflable hetero, homo o bis para relación sin compromiso. Ofrezco placer a tope, discreción e higiene. Viudas con imaginación, abstenerse. Parejas de consoladores, bienvenidas para formar tríos.


Silencio de sordomudo

―Cuando toqué su clítoris con la punta de la lengua, ella dijo mi nombre ―aseguró uno de ellos.
            En la habitación del hotel donde se había desarrollado la despedida de soltero, entre las pesadas cortinas de la ventana, se colaba una franja de sol.
            ―En cambio yo ―repuso otro―, cuando nombré su punta, ella clitoreó mi lengua.
            ―Pero lo mío resultó mejor ―dijo un tercero―: cuando yo clitoreé su nombre, ella lenguó mi punta.
            El cuarto hombre era sordomudo y, cuando le preguntaron con señas cómo le había ido, dibujó una sonrisa de fauno. Sólo él, dueño de su silencio, enmielado en el recuerdo de su placer, podía saber cuán hábiles habían sido su lengua y sus dedos la noche anterior.  Y se sintió extrañamente feliz pensando en su futura vida de casado.


Sitio web:  chavezmaya