jueves, 17 de febrero de 2011

Guillermo Samperio


Guillermo Samperio, México, D. F., 22 de octubre de 1948, es autor de más de veinticinco libros de cuento, novela, ensayo, literatura infantil, poesía y crónica. Sus más recientes libros son Cuentos reunidos (Alfaguara, México, 2007), La guerra oculta (Lectorum, México, 2008). Ha publicado en  diversas revistas de México y el extranjero. Ha sido traducido en múltiples idiomas y ha aparecido en antologías, en diversas lenguas, a lado de Arguedas, Arreola, Asturias, Benedetti, Bioy Casares, Borges, Cabrera Infante, Cardenal, Cortázar, Conan Doyle, Fuentes, García Márquez, Gombrowicz, Gómez de la Serna, Juan Ramón Jiménez, D.H. Laurence, Joyce, Lichtenberg, Lispector, López Velarde, Machado de Asís, de Mello, Mutis, Nabokov, Peri Rossi, Quiroga, Reyes, Skármeta, Vasconcelos, entre otros.
Ha obtenido el Premio Casa de las Américas en 1977 y el Cervantes de París en el 2000, además de varios premios nacionales.
            Fue director de Literatura del INBA de 1980 a 1983. En la actualidad es director del Despacho de Ingeniería Cultural SC, presidente de la Fundación Cultural Samperio AC, columnista del periódico El Financiero y colaborador de las revistas Siempre!, Día Siete, Quo y del suplemento cultural “Laberinto” (periódico Milenio), entre otros.



El lápiz

El lápiz es un pene con punta de grafito. Hay personas que tienen dos penes: el segundo se lo colocan en la oreja. Otras gentes se lo ponen en la punta de la lengua y luego siguen escribiendo. Cuando el lápiz se ha convertido ya en un enano sin goma, se escribe con las uñas y letras invisibles. A veces, la goma irrumpe en el oído y cachondea. El lápiz bicolor es primo hermano del lápiz. La goma es el culo del lápiz. Hay mujeres y homosexuales que prefieren lápices con el grafito romo. El lápiz recién afilado puede ser mortal, o nada más pincha ojos. No tiene nada que ver con los guijarros lapislázulis. Los lápices de colores fluorescentes son de la corriente del pop art. El lápiz amarillo es el clásico.


Silencia

Qué pasó con usted. Por qué tan silencia. Tan sin ninguna palabra. Como si la iguana le hubiera comido la voz. Como si le hubieran puesto algodón en el esófago. Como si unas manos le estuvieran apretando el cuello. Como si le pusieran sobre el rostro una almohada. Como si la fuéramos a enterrar en la tarde. Y la gente ya está llegando a la velación.


Las aguas del espejo

El espejo que huye lleva agua de ríos subterráneos en sus imágenes. Debido a ello ningún hombre puede mirarse dos veces en el mismo espejo. En la segunda ocasión, las corrientes profundas del espejo podrían arrastrarlo y perderlo.


Las cucarachas

Las cucarachas son el más pequeño de los saurios. Su color es el del grano de café tostado. Las cucarachas son insomnes durante la noche y dormilonas de día. Cuando las descubrimos, parece que se acaban de poner grasa café en la espalda. Las cucarachas no son tan cínicas como las hormigas negras o rojas. Las cucarachas están atentas a la presencia de los dueños de la estufa. Las cucarachas dan asco, pero las más grandes vuelan. Para la mayoría de las cucarachas sus alas son parte de una breve escultura móvil. Las cucarachas apenas tienen remedio. Las cucarachas son pepitas oscuras que no se comen. Una cucaracha gigantesca sería motivo de una película hollywoodense. Cuando encendemos la luz de la cocina, las cucarachas corren a esconderse, pero sólo están simulando terror. Son los animales más felices cuando la casa duerme.


Isla desnuda
a los itaquenses de Albacete

Mi barca fue engullida por la bocanada de una ballena. Navegando por un recodo del enorme costillar, te vi transparente, profética, entre la espuma, vuelta el torbellino que me lanzó hacia el cielo. Desde aquí, sobre la cresta del surtidor cetáceo, descubrí la isla desnuda donde cantaste y el navío pasó de largo.


(sin título)

Los caballos relinchan, las porras bravas rechiflan y los políticos la rechingan.


(sin título)

oí ruidos raros/ yo era el más chico/ mi madrastra 85 y yo 24/ ella hacía el quehacer/ yo fumaba marihuana/ vi a dos enmascarados/ la mujer no oye y apenas mira/ la yerba seguí fumando/ la mujer se incorporó y los distinguió/ un enmascarado me quitó mi toque/ en dos costales metieron lo que les cupo/ no opuse resistencia/ ella quiso detenerlos/ la apuñalaron hasta el sofoco/ el depa y mi cara se llenaron de sangre/ yo sigo fumando yerba santa


Zapatos de tacón rojos para mujer linda

A Magali Lara

A los zapatos rojos los colorearon de manzana. Los zapatos rojos se ven bien en el zapatero, en el buró, o abandonados al pies de la cama. Con unos zapatos rojos los pies son importantes. A veces los zapatos rojos piensan. A los zapatos rojos les pusieron chapas por todos lados. Los zapatos rojos saben esperar. Los zapatos rojos son sinceros Los zapatos rojos son el corazón de los pies. Los zapatos rojos se parecen a la mujer linda. Los zapatos rojos van bien con un vestido ajustado o con uno amplio. Los zapatos rojos van bien sin vestido. Los zapatos rojos son medio gitanos. Los zapatos rojos son los labios de la sensualidad.
            Los zapatos de tacón rojos son amigos de los zapatos de tacón negros. Los zapatos rojos desean desnudos a los pies. Los zapatos rojos están pintados de amor. Los zapatos rojos atraen a pequeños minotauros. Los zapatos rojos son el sueño realizado de los pies. Los zapatos rojos siempre llevan a una bailarina.


Quince greguerías


Cuando el pianista toca le lava los dientes al piano.
*
La mirada del cíclope es un periscopio para ver las azoteas de los edificios.
*
Los campanarios son los molinos del tiempo.
*
De los cables cuelgan chuecos pájaros que son los zapatos de la tarde.
*
Las cacas de la mosca son los puntos suspensivos del calendario.
*
Un compás negro dibuja círculos viciosos.
*
El rinoceronte sueña con instrumentos de guerra.
*
Un círculo vicioso se rompe por cualquiera de sus partes.
*
La vestimenta de un cojo la confeccionó un diseñador manco.
*
El secreto es un clavo en el zapato.
*
Las tijeras del sastre son piernas que bailan can-can.
*
Un fantasma es una sábana sin pies.
*
En los platos de la balanza se sirve la sopa de coditos.
*
Las cosquillas son las hormigas del cuerpo.
*
No hay nada más después de nada más.


*Agradecemos al maestro Guillermo Samperio el material proporcionado para esta antología.

3 comentarios:

Patricia dijo...

¡Qué empacho de buena literatura!

Yun Rodríguez dijo...

Maravillosos micros y mi gregería favorita: las tijeras.

Cuando tenía 15 años tomé un taller de cuento del maestro Samperio en la Casa de Cultura de Celaya. Yo aún no encontraba mis propias letras, pero aprendí la lección más valiosa: escuchar las críticas constructivas sin justificar, explicar ni despotricar jaja. Saludos.

Alexandr Zchymczyk dijo...

Yo tomé ese taller en la ciudad de Puebla, no hay punto de comparación, me sentí como Guillermo Samperio en el taller de Augusto Monterroso.
Ave Domine Samperio!