domingo, 4 de marzo de 2012

Peter Paul Ramírez Chávez


Peter Paul Ramírez Chávez. Nació en 1983, en el D.F. Inició su trayectoria, a los 18 años, con lecturas en vivo en el Tianguis Cultural del Chopo y en el Pasaje Zócalo-Pino Suárez. Ha sido publicado en las revistas Verso Destierro, 24 años 24 poetas y Molino de Letras, así como en las revistas digitales Diario risco (desaparecida) y Aguja al norte. Entre el 2003 y 2009, obtuvo 1eros, 2dos y 3eros lugares en poesía y cuento, dentro de los concursos de creación literaria organizados en los Congresos Estudiantiles de Creación e Investigación Literaria de la UAM Iztapalapa. En el 2010 cuatro de sus relatos fueron incluidos en la antología Cuentos para leer desnudo y, al año siguiente, publicó Minificciones dentro de la colección Cenzontle de papel, antologada por la escritora Teresa Dey. Actualmente, estudia la carrera de Creación Literaria en la UACM y cuenta con un blog Sinceridades y Sin Seriedades.


Rutina*

Me quité la ropa, me zafé la piel, desarmé mis huesos, recogí mi sombra y me fui a dormir.


Desprendido*

Era una persona terriblemente generosa. Al morir, sólo conservó su sombra.


Aún no

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí, y dios no se atrevió a descender de los árboles.



Presentimiento

A punto de impactarse Ícaro contra el mar, el vaho del Minotauro en su nuca lo rescató de aquel terrible sueño de muerte.



Batallas en el desierto

Bajo los hambrientos pájaros, yace un batallón de armas y zapatos sin vida.



Temor a las alturas

"Si por casualidad cuando me acuesto ,
dejo de atarme a los barrotes de la cama,
a los quince minutos me despierto,
indefectiblemente sobre el techo  de mi ropero."
Oliverio Girondo

Desde que Sebastián era un niño, en casa le han recomendado que jamás se arriesgue a soñar con escaleras. En principio, porque padece de un incurable temor a las alturas, y eso podría hacerlo caer, desde el peldaño más alto, y al otro día despertar con una rodilla y un brazo fracturados. Y, principalmente, porque cabe la posibilidad de que venza su miedo y suba y suba y suba sin poder detenerse, de modo que se despierte, allá en las nubes, en una interminable caída libre de fatales consecuencias. Recordemos que el cielo no tiene límites: es más profundo que el infierno.


Contacto:ateo_errante@hotmail.com
*De la antología Cenzontle de papel.

2 comentarios:

Yunuén Rodríguez dijo...

Tiene una visión muy flexible de la realidad, que me gusta. Aunque no soy fan del fanfiction.

Pd. Este blog me gusta mucho, lo compartiré en mi TWT, saludos!

LaLa dijo...

Gracias Yun por la difusión de este trabajo -la antología- que nunca termina.
Saludos