viernes, 15 de julio de 2011

Marcial Fernández (2)


DECÁLOGO

1. Una microficción siempre es un relámpago

2. Lo que no se dice en la microficción siempre es más importante que lo que se
    dice.
    Es decir:

3. La microficción sugiere.

4. Evoca.

5. Oculta.

6. Descubre.
    ¿Cómo?

7. Como se descubren los duendes.
     Es decir:

8. Si la microficción no es un duende no es microficción, no es literatura.

9 Por ello, más que cualquier otro género literario, necesita a un lector-creador que complete (y se deleite) lo que el escritor-creador escribe.
    Ergo

10. Es tan infinita como la carrera de los cien metros, la prueba reina de los juegos.



Fuente: Javier Perucho, El cuento jíbaro. Antología del microrrelato mexicano. Ficticia-Universidad Veracruzana, 2006.

1 comentario:

carlos de la parra dijo...

GOLAZO.
De acuerdísimo con éste planteamiento.
Y lo que sugiere.