miércoles, 16 de marzo de 2011

Quique Ruiz


Quique Ruiz nació en el puerto de Veracruz el 24 de mayo de 1976; sin embargo, se crio desde el año de edad en Oaxaca de Juárez. Radica en el DF desde 1995. Estudió la carrera de Física y Matemáticas en el IPN. Comenzó una maestría en matemáticas en el Instituto de Matemáticas de la UNAM pero, tras cambiar varias veces de tema de tesis, se desesperó y abandonó ese proyecto.
Ha tallereado algunos de sus relatos con Mauricio Bares y Alberto Chimal. Publicó en septiembre de 2010 un libro de relatos: Neftis Amonet y otros relatos bajo el sello de El Under Ediciones, una editorial independiente.
En la actualidad sólo se dedica a vagar, y a escribir, por supuesto.



Pura gravedad

Sentado estaba en una banca, con el rostro gravedoso; tomó su cabeza llevándola hasta las rodillas: un dolor gravativo lo gravaba: el gravedo.
Con gravedumbre levantó el rostro al cielo: gravivolos pasaban los pájaros; gravigradas, las hormigas en el suelo.
Un sonido gravisonante desde su cabeza lo derribó. Graveante sobre el piso, dijo: “Grávida está mi cabeza”.


Hombres-esfera

Cada vez más rápido gira el hombre-esfera en tu interior. Se detiene: ahora puedes verlo completamente.
Dos hombres-esfera giran uno frente al otro. Ralentizan el giro. Se detienen por fin. Se miran directamente a los ojos. Parece que se desafían, pero sólo se miran, esperando. Sus cuerpos son lisos y pardos. Sus ojos comunican. Es indescifrable el mensaje: su quietud es estatuaria, son la obra asombrosa de un escultor.
Un número indefinidamente grande de hombres-esfera gira vertiginosamente sobre un campo liso e infinito. Con lentitud dramática se elevan simultáneamente. Frenan su ascenso y permanecen girando a la misma altura. Como aerolitos poderosos, todos salen radialmente despedidos hacia las alturas, hacia todo el universo.


Elurofobia

Yo, hecho ovillo en la esquina de un cuarto diminuto con paredes acolchadas, escucho el estridente ronroneo industrial de un minúsculo gato terrorífico que reposa en el centro como un gigante.


Sitio web: Octipes
Contacto: rhesusm@gmail.com

2 comentarios:

Patricia dijo...

Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia, ja ja.
La imaginación al servicio de la literatura, como debe ser.
Un gusto leerte, Quique

quique ruiz dijo...

Puse Neftis Amonet y otros relatos para descarga en mi blog.